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Qué ha pasado
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Qué tienes que hacer
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Por qué importa
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Mientras no estabas
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Toca las piezas para girarlas y une la entrada con la salida antes de que el agua tope con un desencaje. El agua sigue recto si puede y si no, gira. Lo mojado ya no gira. Y camino hay siempre: encontrarlo a tiempo es lo tuyo.
Agarra cada residuo de la cinta y suéltalo en su contenedor. Pero no todo se recicla: lo que no tiene contenedor —la bolsa atada, el pañal, la maceta, la esponja— se deja pasar hasta el vertedero, y eso también puntúa. La cinta no espera.
Mueve el camión con las flechas (o los botones ◀ ▶) y recoge pasando por encima de los contenedores llenos de las fracciones del día. Esquiva los vacíos, los de otra fracción... y el tráfico: un golpe te deja clavado con la jornada corriendo.
Pipes and Life
Abastece a tu mancomunidad, pueblo a pueblo.
Capta el agua, guárdala en alto, llévala lejos y devuélvela limpia. Treinta y seis pueblos esperan; el oficio es de verdad.